Rebecca Sommer, activista por los Derechos Humanos y quien ha estado trabajando con refugiados en diferentes campos destinados para ellos, ha hablado claramente en una entrevista concedida a la web polaca 'Euroislam.pl'. Preguntada por cómo le ha influenciado el haber trabajado con refugiados e inmigrantes durante tantos años, Rebecca explica. "Debo reconocer que hay muchos refugiados musulmanes que están completamente manipulados por el islam y no tienen ninguna intención de adaptarse a las costumbres y tradiciones europeas. Lo peor de todo es que algunos de ellos son extremadamente arrogantes". Sobre lo que destacaría de haber trabajado en asentamientos para refugiados, explica: "He leído muchos casos de activistas que han sido acosadas sexualmente. Afortunadamente yo no he vivido nada así, aunque sé que es algo que pasa constantemente". "Para los musulmanes más radicales, las mujeres no tienen valor. Son vistas como un objeto sexual, no como una compañera sentimental. Es una trabajadora y una máquina de dar a luz. Es su trabajo como una buena mujer musulmana". Respecto al aumento de la violencia en los países que más refugiados han acogido, como Suecia y Alemania, explica: "Son reclutados por mafias y bandas. Las autoridades deben perseguir a esas bandas para evitar que sean capaces de convencerlos de formar parte de ellas".