El marroquí Abdelhakim E.H., pasará los próximos 12 años de su vida encerrado en la cárcel. La Audiencia de Barcelona ha condenado a este marroquí después de propinar una brutal paliza y apedrear a un hombre por el simple hecho de ser homosexual. Además, el agresor, dejó tirada a su víctima en la vía del tren y robó sus pertenencias. La sentencia, dictada por la sección séptima de la Audiencia de Barcelona, condenó al acusado a 7,5 años por un delito de intento de homicidio y a otros 4,5 por robo con violencia, aplicándose los agravantes por motivos de odio debido a su orientación sexual porque "se le quiso dañar y humillar por ser homosexual". Este suceso ocurrió el 1 de octubre de 2016, cuando la víctima se estaba besando con otro hombre en la puerta de un local gay en Sitges, Barcelona. El marroquí condenado, junto a otros marroquíes, se burlaron de la pareja. Cuando el agredido abandonó el local, se fue a la playa, donde coincidió con el agresor, que cogió una piedra de grandes dimensiones y se la tiró a la cabeza. Con la víctima ya en el suelo, le volvieron a lanzar piedras y le propinaron una patada en la cabeza, mientras los marroquíes decían "te mataremos a pedradas como se hace en nuestro país con los maricones". Además, los agresores robaron a la víctima un móvil, el cargador, 60 euros y todo tipo de documentación, dejando al hombre herido en la vías del tren, sabedores de que iba a pasar un tren, por lo que la intención de estos era la de matarlo. Afortunadamente, dos personas rescataron a la víctima, que sufrió "una hemorragia subaracnoidea de origen traumático que podría haber ocasionado la muerte de la víctima de forma instantánea".