Un perro policía murió asesinado por los hachazos que recibió de un refugiado sirio que también atacó a varios agentes de policías que trataron de arrestarlo. Varios vecinos alertaron de que un hombre estaba en el balcón de una de las viviendas de un bloque de apartamentos en Schiedam, cerca de Rotterdam, en Holanda, gritando 'Allahu Akbar' con un hacha en la mano. Varios agentes de la policía holandesa trataron de calmar al refugiado sirio de 26 años, pero al no ser posible, tuvieron que dispararle para poder reducirle. Pero antes de eso, el refugiado fue capaz de atacar al perro policía con un hacha, matándolo en el acto. Tras ser reducido, fue trasladado a un hospital cercano, donde sigue ingresado bajo vigilancia policial antes de ser trasladado a los juzgados y posteriormente, a la cárcel. Cor Lamers, alcalde de Schiedam, explicó que el atacante llevaba un año viviendo con su padre tras llegar procedente de Siria: "Sabíamos que era un joven problemático pero jamás pensábamos que iba a ser tan peligroso". "Es una pena que haya ocurrido algo así en nuestra localidad. A partir de ahora tendremos un control mucho mayor de todas las personas que lleguen como refugiados", continuó explicando el alcalde de la localidad.