Los refugiados usando ayudas públicas para irse de vacaciones, sorprendentemente, a sus países que supuestamente son tan peligrosos. Así lo informa el portal belga HLN y recogemos en Caso Aislado. Al menos, 115 refugiados han sido pillados por las autoridades belgas, yéndose de vacaciones a sus países de origen, algo que podría provocar que perdieran su permiso de residencia en la Unión Europea. Comparando los datos del 2016, el número de refugiados que deciden irse de vacaciones a sus 'peligrosos países', ha aumentado considerablemente. Ya en el 2017, los refugiados que usaron dinero público para pagar sus vacaciones fueron 134, una cifra que con casi toda seguridad se supere este año. Los inmigrantes que se registran como refugiados reciben inmediatamente permiso de residencia para no tener que regresar a su país, al ser considerados peligrosos. Es por ello por lo que no tiene mucho sentido que se vayan de vacaciones a sus países, o quizá es que realmente esos países no son tan peligrosos como aseguran los refugiados. Este fenómeno no es algo nuevo. En países como Holanda, Suiza y Suecia, también se han registrado casos similares, mientras que en España, los inmigrantes marroquíes denunciaron no poder gastar el dinero que reciben en ayudas públicas para irse de vacaciones a Marruecos.