Pese a que los independentistas niegan que exista adoctrinamiento en las escuelas, es evidente que sí lo hay. Un maestro ha sido sancionado por no querer enseñar a sus alumnos que los catalanes "son una raza superior". Francisco Oya se ha convertido en el primer profesor expedientado por la Generalitat por querer evitar ser parte del adoctrinamiento escolar que se produce en las escuelas de Cataluña. Según informa el diario ABC, el Gobierno catalán le ha abierto un expediente sancionador por la forma en la que daba sus clases de Historia en el instituto Joan Boscà de Barcelona a sus alumnos. "Tengo un problema de salud de base y me han aconsejado que salga de la primera línea de fuego", reconoce el propio profesor. "Me apartaron por ir a contracorriente y por mostrarme crítico con la tesis independentistas". Francisco Oya se negó a impartir los materiales educativos que le fueron entregados por la Generalitat. En ello se defiende que la población española se divide "en dos razas. La aria, o sea del Ebro al Pirineo; y la que ocupa del Ebro al Estrecho, que, en su mayor parte, no es aria sino semita, presemita y aun mongólica. Nosotros, que somos indogermánicos, de origen y de corazón, no podemos sufrir la preponderancia de tales elementos de razas inferiores". Él defiende que los alumnos deben "conocer la historia, no la propaganda o la visión canónica de un determinado movimiento". En una entrevista que concedió en el diario ABC, el propio maestro denunció que fue sancionado por "impartir las clases en castellano, por matizar los contenidos tergiversados que ofrece el actual manual de Historia de España y por manifestarme en contra del 'procés'".