Adolescentes marroquíes agreden a cuidadores en centros de tutelaje de Madrid

Terrible situación la que viven los cuidadores de un centro de tutelaje de Madrid.

Algo debe cambiar en algunos de los centros de menores tutelados de la Comunidad de Madrid. Este sábado nos ha llegado en exclusiva a Casoaislado.com la situación de desprotección que viven mucho de los cuidadores de los centros de tutelaje de Madrid.

Agresiones, robos, insultos, amenazas de muerte, imposibilidad de defenderse y con muchos otros inconvenientes deben lidiar los educadores de la Comunidad de Madrid en los centros de menores.

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Elena (nombre ficticio que usamos para ocultar su identidad), que fue agredida por un adolescente marroquí, nos ha contado las difíciles condiciones laborales en la que deben trabajar con los jóvenes, en su mayoría de origen marroquí, senegalés y otras nacionalidades africanas.

«Te tratan como si fueses su sirvienta, su criada. No tienen ningún respeto por nadie», nos cuenta por teléfono.

«Lo más preocupante es que desde la Comunidad no recibimos ningún tipo de apoyo. Denunciamos pero nadie hace nada. Puede que les metan en un centro de reforma, pero es algo que no suele suceder», añade.

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«Lo normal es que al día siguiente de agredir a un cuidador, sigan en el centro como si no hubiera ocurrido nada».

Este viernes, Elena, trabajadora de uno de los centros de tutelaje que posee la comunidad madrileña, fue agredida por un joven marroquí.

Elena, está de baja por la agresión física y psíquica y afirma que le da «pánico» tener que enfrentarse de nuevo al joven que le agredió y quien seguramente no ha recibido ningún tipo de castigo por parte del centro de menores.

Los hechos ocurrieron durante el turno de noche, uno de estos chicos le pidió que abriera unas dependencias después de insultarla y amenazarla, algo totalmente prohibido por las reglas del centro, puesto que todo se cierra con llave para evitar robos.

Tras la negativa de Elena, la reacción del joven fue la de abalanzarse sobre la mujer y empujarla contra la pared. Afortunadamente, la mujer logró encerrarse en un cuarto antes de que la agresión fuera a más, evitando que el joven, que pateó durante más de diez minutos la puerta, insultándola y amenazándola de muerte, lograra entrar.

«Nosotros disponemos de un mando con un botón de pánico para este tipo de emergencias. Estuve una hora esperando a que alguien viniera tras hacer uso del botón, pero nadie apareció», afirma. «Afortunadamente una compañera pudo ayudarme».

Los jóvenes viven como en un hotel

El centro, donde hay unos 28 jóvenes, la mayoría marroquíes que afirman tener 14-18 años, reúne lo peor de lo peor, adolescentes conflictivos que no son capaces de formar parte de la sociedad.

«Nosotros somos sus tutores. Los llevamos al juzgado si tienen algún caso pendiente. Vamos al instituto a hablar con sus profesores y los llevamos al médico. De normal son jóvenes que no tienen ninguna intención de tener un buen comportamiento», explica Elena.

Pese a que los jóvenes son tratados más que bien, con una pagas semanales que varían dependiendo de los acuerdos que tengan el centro, cantidad que pueden aumentar haciendo algunas tareas, teniendo toda la ropa nueva que deseen, comida al gusto, dispositivos móviles… son incapaces de tener un buen comportamiento, atormentando a los educadores haciéndoles la vida imposible. También a los vecinos del barrio.

«Si hacen algo mal se les descuentan 50 céntimos, 1 euro… de la paga, dependiendo de la gravedad de la incidencia. Si pierden toda la paga ya se buscan la vida para conseguir el dinero fuera», nos cuenta Elena.

El día a día de estos adolescentes es consumir drogas y si no tienen dinero para ello, esnifar disolvente.

Historial de agresiones a cuidadores

Hace no mucho, uno de los vigilantes del centro acabó en el hospital por una paliza. Al tratarse de centros de menores, los vigilantes, que trabajan en empresas externas contratadas por la Comunidad de Madrid, no llevan ningún tipo de defensa personal ni esposas.

Además, tampoco pueden defenderse a base de golpes, sino que solamente pueden retener al menor hasta que se calme. Otro caso que hemos sabido es el de que una mujer sufrió un desprendimiento de ovarios por las patadas que recibió, mientras que otra mujer embarazada fue empujada por unas escaleras.

4 Comentarios

  1. Gentuza de esa a sus puñeteros países. ¿Pero que clase de basura de politicichos tenemos que encima los defenderán antes a Ellos?. Y no sirve la escusa de menores de edad ni leches.

    • María, es que esto ya está pasando, mira en Manresa ahora la policía lo controla todo para proteger a los magrebis agresores del día 25, a nosotros que nos den por el culo pero a ellos ni te acerques.

  2. Respuesta de un alumno marroquí ante una pregunta cuando debido a su mal comportamiento se la hice.
    ¿En Marruecos como estarías?
    Respuesta
    Desde los seis años estaría trabajando.
    Sin comentarios. Ni valoran lo que les damos, ni aprecian nuestro proceder.
    Para ellos debemos ser dominadores, no educadores, para que nos respeten

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